Sostenibilidad, responsabilidad social y buenos negocios
La primer jornada de la Icograda Design Week #dw2010 ha sido intensa, por momentos diríamos angustiante. Hubo un consenso entre los ponentes de que la responsabilidad y la sostenibilidad dejaron de ser una opción hace ya tiempo, se trata de una necesidad urgente. Pareciera ser que todos gritaron a viva voz “basta de hipocresía. Hagamos las cosas bien y hagámoslas ya”. No hay tiempo que perder tratando de explicar qué es el diseño ni qué beneficios conlleva, ya hay demasiadas pruebas, hay muchos empresarios que creen y apuestan por el diseño y obtienen muy buenos beneficios a cambio, y no solamente económicos. Franco Moretti, con su larga trayectoria como profesor del Politécnico de Milán y actual presidente del Art Directors Club de Europa, no pudo ser más explícito, “todo esto de la innovación y lo que ello conlleva es una mierda; el hombre ha innovado a lo largo de su existencia y lo ha hecho por necesidad”. Félix Lozano, se ha explayado sobre dos ejemplos de mal diseño: un limpiador automático de asientos de inodoro (comprenderéis su argumento en el vídeo adjunto) y la Coca Cola, por no cumplir las creencias de la cultura popular, como por ejemplo, desatascar tuberías. Por aquí pasa el futuro del diseño, por transformar las organizaciones para que cumplan con aquello que prometen, no por maquillarlas.
Chris Luebkeman se mantuvo en la misma línea, sostenibilidad y respeto por las personas y lo ejemplificó adecuadamente con un análisis morfológico de una Barbie y qué deformaciones debería sufrir una persona para alcanzar cierto grado de semejanza. David Berman no fue diferente y presentó la sostenibilidad como un excelente modelo de negocio. La fórmula no parece tan complicada: “lo que no necesitamos es todo aquello que nos condujo a la crisis medioambiental”, pero el problema, una vez más, es la hipocresía; todos sabemos como llegamos a esta crisis económica, todos sabemos que un desastre como el derrame de la petrolera BP en el Golfo de México podía pasar.
Anaezi Modu, de Rebrand, fue más optimista en tanto al futuro de las grandes corporaciones y se centró en algunos indicios de transformación que mostraban éstas, aunque se vio obligada a repetir en más de una oportunidad que todos sabíamos que habían hecho cosas muy malas, como pidiendo disculpas. Rachel Cooper ha mantenido a lo largo de su presentación un discurso claro, conciso y de un rigor académico intachable. Expuso su preocupación por el futuro de los diseñadores presentando algunos resultados de la investigación que realizó en la Universidad de Lancaster donde es profesora de gestión del diseño y donde ocupa también el cargo de directora del Instituto de Artes Contemporáneas, en torno a nuevos ámbitos de actuación para los diseñadores, como ser el diseño contra la criminalidad. Concretamente presentó 10 modelos de negocio pensados en dar futuro trabajo a los miles de nuevos diseñadores que egresan cada año de las universidades. Rachel Cooper, además, cree imprescindible un cambio radical en el diseño occidental para poder competir exitosamente en el futuro con el emergente mercado asiático. Ellos ya han hecho el cambio. Los grandes centros de innovación no se están instalando en Europa y no es por una cuestión de costes, eso da mucho que decir.
Fabián Taranto
Sostenibilidad, responsabilidad social y buenos negocios
La primer jornada de la Icograda Design Week #dw2010 ha sido intensa, por momentos diríamos angustiante. Hubo un consenso entre los ponentes de que la responsabilidad y la sostenibilidad dejaron de ser una opción hace ya tiempo, se trata de una necesidad urgente. Pareciera ser que todos gritaron a viva voz “basta de hipocresía. Hagamos las cosas bien y hagámoslas ya”. No hay tiempo que perder tratando de explicar qué es el diseño ni qué beneficios conlleva, ya hay demasiadas pruebas, hay muchos empresarios que creen y apuestan por el diseño y obtienen muy buenos beneficios a cambio, y no solamente económicos. Franco Moretti, con su larga trayectoria como profesor del Politécnico de Milán y actual presidente del Art Directors Club de Europa, no pudo ser más explícito, “todo esto de la innovación y lo que ello conlleva es una mierda; el hombre ha innovado a lo largo de su existencia y lo ha hecho por necesidad”. Félix Lozano, se ha explayado sobre dos ejemplos de mal diseño: un limpiador automático de asientos de inodoro (comprenderéis su argumento en el vídeo adjunto) y la Coca Cola, por no cumplir las creencias de la cultura popular, como por ejemplo, desatascar tuberías. Por aquí pasa el futuro del diseño, por transformar las organizaciones para que cumplan con aquello que prometen, no por maquillarlas.
Chris Luebkeman se mantuvo en la misma línea, sostenibilidad y respeto por las personas y lo ejemplificó adecuadamente con un análisis morfológico de una Barbie y qué deformaciones debería sufrir una persona para alcanzar cierto grado de semejanza. David Berman no fue diferente y presentó la sostenibilidad como un excelente modelo de negocio. La fórmula no parece tan complicada: “lo que no necesitamos es todo aquello que nos condujo a la crisis medioambiental”, pero el problema, una vez más, es la hipocresía; todos sabemos como llegamos a esta crisis económica, todos sabemos que un desastre como el derrame de la petrolera BP en el Golfo de México podía pasar.
Anaezi Modu, de Rebrand, fue más optimista en tanto al futuro de las grandes corporaciones y se centró en algunos indicios de transformación que mostraban éstas, aunque se vio obligada a repetir en más de una oportunidad que todos sabíamos que habían hecho cosas muy malas, como pidiendo disculpas. Rachel Cooper ha mantenido a lo largo de su presentación un discurso claro, conciso y de un rigor académico intachable. Expuso su preocupación por el futuro de los diseñadores presentando algunos resultados de la investigación que realizó en la Universidad de Lancaster donde es profesora de gestión del diseño y donde ocupa también el cargo de directora del Instituto de Artes Contemporáneas, en torno a nuevos ámbitos de actuación para los diseñadores, como ser el diseño contra la criminalidad. Concretamente presentó 10 modelos de negocio pensados en dar futuro trabajo a los miles de nuevos diseñadores que egresan cada año de las universidades. Rachel Cooper, además, cree imprescindible un cambio radical en el diseño occidental para poder competir exitosamente en el futuro con el emergente mercado asiático. Ellos ya han hecho el cambio. Los grandes centros de innovación no se están instalando en Europa y no es por una cuestión de costes, eso da mucho que decir.
Fabián Taranto
Posted 1 year ago Notes
